yo voy a seguir mandando mensajes a tu número inexistente a sabiendas de que nunca voy a recibir una respuesta, cuidando mi salud mental con palabras imaginarias...
cual adicto sin su droga, trato de mantenerme al margen de la locura...
veo como viajan las palabras que no me importan por el airemientras oigo tangos que me duelen y me recuerdan nuestras locas noches en el corazón de la ciudad, sin esperar nada, viviendo.. viviendo de nosotras y una botella de vino, las luces, las caricias son tan vívidas en mi cabeza, cada recuerdo me desgarra mas las entrañas...
tu nombre retumba en mi cabeza, en mi dormir, pesadilla de tu ausecia de la que no despierto...
firme tal vez mi sentencia de muerte el día que decidí entregarme a nuestro amor libre y sin fronteras y arriezgarlo todo por tus ojos brujos que hechizaron mi ser...
y ahora he llorado hasta el dormir ahogada en el suplicio de la falta de tu voz, en esta soledad que me desgarra y espera junto al telefono por ti...
Te dejo con tu vida
ResponderEliminartu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.
Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.
Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.
Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.
Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.
Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.
Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.
Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.
Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote
Chau numero tres Mario Benedetti
ResponderEliminarmuchas gracias! está excelente!
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